Cuando una Administración Pública elige una solución tecnológica, es habitual que nos planteemos cuestiones relativas a las funcionalidades, el precio o la facilidad de uso. Pero hay una cuestión que debería estar presente desde el primer momento: ¿Qué garantías ofrece esa solución para proteger la información y los servicios públicos que va a gestionar?
Porque en la Administración Pública no todo vale. Y tampoco cualquier software puede considerarse adecuado simplemente porque cumpla con las funcionalidades recogidas en un pliego.
La seguridad, el cumplimiento normativo y la capacidad del proveedor para demostrar que aplica unas medidas de protección adecuadas son cada vez más importantes. En este contexto, el Esquema Nacional de Seguridad (ENS) se convierte en una referencia fundamental.
¿Qué es el ENS y por qué es tan importante?
El Esquema Nacional de Seguridad (ENS) es el marco establecido por el Estado español para garantizar una protección adecuada de la información y los servicios electrónicos, especialmente en el ámbito de las Administraciones Públicas. Actualmente está regulado por el Real Decreto 311/2022.
Más que una simple certificación, el ENS establece un conjunto de principios y medidas destinados a gestionar y reducir los riesgos de seguridad. Entre otros aspectos, contempla el control de accesos, la protección de la información, la gestión de riesgos, la continuidad del servicio, la seguridad de las comunicaciones, la gestión de incidentes y la protección de las instalaciones.
Los sistemas se clasifican en tres categorías —Básica, Media y Alta— en función del impacto que podría tener un incidente de seguridad. La categoría Alta es la que implica las mayores exigencias.
Y aquí está la cuestión importante para una Administración: cuando una plataforma va a gestionar información o servicios públicos, no basta con que funcione bien. También tiene que poder demostrar que es segura.
En una licitación, la seguridad también cuenta
Esta realidad tiene una consecuencia directa en la contratación pública.
Una Administración no debería valorar únicamente qué software ofrece más funcionalidades o cuál tiene un menor coste. Cuando hablamos de soluciones que van a gestionar información sensible, también es necesario analizar aspectos como la protección de los datos, el control de accesos, la trazabilidad, la gestión de incidentes, las copias de seguridad, la recuperación ante posibles fallos o la continuidad del servicio.
Por eso, cada vez es más habitual que los propios pliegos de contratación incorporen requisitos relacionados con el ENS.
Por ejemplo, si una licitación exige que la solución disponga de Certificación de Conformidad con el ENS en categoría ALTA, disponer de esta certificación puede convertirse en un requisito determinante para poder optar al contrato.
No se trata, por tanto, de un elemento meramente comercial. Para una Administración, la certificación ENS puede marcar la diferencia entre una solución que cumple los requisitos de seguridad exigidos y otra que no puede acreditarlos.
Xperta: ENS categoría ALTA
En este contexto se sitúa Xperta, la plataforma de gestión de incidencias y canales de información de ASAC, que cuenta con Certificación de Conformidad con el Esquema Nacional de Seguridad en categoría ALTA.
Esta certificación acredita que Xperta se encuentra sometida a un marco exigente de medidas de seguridad, gestión de riesgos, control de accesos, protección de la información y continuidad del servicio. Además, Xperta se ofrece en modalidad Software como Servicio (SaaS) desde los propios Centros de Procesos de Datos de ASAC.
Datos alojados en España y una infraestructura preparada para entornos críticos
La seguridad de una aplicación no depende únicamente del software. También importa dónde se aloja, cómo se protege la infraestructura que lo soporta y qué garantías ofrece el proveedor.
En el caso de Xperta, la información se aloja en centros de datos propios de ASAC situados en España, dentro de una infraestructura diseñada para ofrecer altos niveles de disponibilidad y seguridad. Uno de estos centros de datos, el CPD 1, cuenta además con certificación TIER III del Uptime Institute, un estándar internacional de referencia en materia de disponibilidad y diseño de infraestructuras de centros de datos.
De esta forma, Xperta combina la certificación ENS categoría ALTA con una infraestructura propia y alojamiento físico en España.
¿Por qué no vale cualquier solución?
La respuesta es sencilla: porque la tecnología que utilizan las Administraciones Públicas tiene que estar a la altura de la información que gestiona.
Cuando una plataforma forma parte de los procesos de una Administración, la seguridad deja de ser únicamente una cuestión técnica. También afecta al cumplimiento normativo, a la continuidad de los servicios públicos y, en última instancia, a la confianza de ciudadanos y organizaciones.
Por eso, a la hora de seleccionar una solución tecnológica, no debería bastar con preguntarse “¿qué puede hacer este software?”.
También hay que preguntarse:
¿Cómo protege la información?
¿Dónde están alojados los datos?
¿Qué medidas de seguridad aplica?
¿Cómo gestiona los incidentes?
¿Puede acreditar el cumplimiento de los requisitos exigidos?
¿Y qué garantías ofrece el proveedor si algo falla?
En contratación pública, estas preguntas son tan importantes como las funcionalidades de la propia plataforma.
Y es precisamente ahí donde contar con una solución certificada en ENS categoría ALTA, como Xperta, aporta una garantía diferencial para Administraciones Públicas y organismos que necesitan gestionar información con elevados requisitos de seguridad.
Porque cuando hablamos de tecnología para el sector público, la seguridad no debería ser un añadido. Debería formar parte de la solución desde el principio.
¿Quieres solicitar una DEMO gratuita y sin compromiso de Xperta?
Consultor TI

